Sesión 4: Lo Tuyo – agricultura orgánica y comunidad

Plataforma: Zoom
Fecha: Miércoles 27 de junio de 2020
Hora de inicio: 10:00 GTM-5. Duración: 90 minutos
Evento abierto al público. Atendieron 26 personas
Conduce: Ela Spalding
Notas y síntesis: Emily Zhukov
Atención a asistentes: Ana Berta Carrizo
Entrevistados: Silke Berger y Hojier Carrera

Silke Berger nació en Venezuela. Vivió algunos años en Alemania antes de mudarse a Panamá en el año 2001. Ella es la iniciadora del proyecto, vive en Las Lajas y maneja lo tuyo.
Hojier Carrera es ingeniero agrónomo y tiene todos los contactos al sector agropecuario de la zona. Fue empleado para una empresa de productos químicos por varios años, pero un día se dio cuenta, que “uno no pudo trabajar para Dios y el diablo al mismo tiempo” y renunció. Ahora su pasión es la agricultura orgánica; trabaja en INADE como instructor y ofrece asesoría técnica a productores locales y da seminarios de educación ambiental en lo tuyo.

Contactos: Pag web – http://lotuyo.info , Facebook Lo Tuyo , Instagram @lotuyo_info

Enlace a la iniciativa para donar y apoyar a las familias ngäbe de la localidad: https://www.betterplace.org/en/projects/78533-covid-19-supporting-indigenous-families-in-panama

Síntesis y apuntes:

La asociación lo tuyo e.V. fomenta la educación ambiental y la agricultura sostenible en Las Lajas, Chiriquí, Panamá. La misma fue fundada en Munich, Alemania. Lo tuyo, el nombre del proyecto, refleja su ambición en esas dos palabras: lo tuyo, el trato razonable de lo tuyo: Tu salud, tu ambiente, tu futuro.

En el terreno, la asociación estableció una casa para seminarios y un jardín demostrativo. En el jardín se puede descubrir una gran variedad de plantas útiles tradicionales y su uso. La casa ofrece alojamiento y un punto de encuentro para participantes en seminarios.

“Nuestra meta es reforzar la conciencia de una alimentación sana y enriquecer los conocimientos sobre el uso de la tierra. Queremos conservar lo tuyo para nuestra y futuras generaciones.”

Desde 2011 tienen una finca de 2 hectáreas en Las Lajas, cerca de la Comarca en tierras bajas. Empezaron a establecer un jardín demostrativo de agricultura sostenible y ofrecer seminarios a pequeños productores y con el apoyo de muchos voluntarios empezaron un programa en la escuela primaria del área.

Hacen educación ambiental en un marco amplio incluyendo juegos, música, teatro, arte todo enfocado hacia la cosecha que va directamente a la cocina de la escuela. Tienen un vivero donde siembran árboles frutales para regalar las semillas y los plantones con los pequeños productores y las familias de los niños para su propio consumo. 

Silke también tiene una producción de conservas orgánicas y compra los alimentos que usa de los productores de la región. Actualmente se pueden encontrar los productos en el Mercado Urbano mensual en la Ciudad del Saber de la ciudad capital.

Todos los meses en Las Lajas ocurre una Feria Ecológica que reúne a productores locales, residentes y visitantes en un alegre intercambio de cultura, conocimientos y comida. El éxito de la Feria y el programa escolar se ve en el aumento de personas que acuden a la feria y los niños que visitan fuera del horario prescrito de las clases y que participan en el programa de verano. Silke cree que la gran meta es motivar a que la gente llegue y que participe no solamente hoy sino con miras hacia un compromiso generacional a largo plazo; para lograr esto hay que trabajar de manera creativa “con cariño y con confianza y con mucho amor y energía.”

Hojier Carrera ha trabajado con Silke y lo tuyo desde el comienzo del proyecto con seminarios la primera siembra del jardín demostrativo. El ingeniero agrónomo inició su propia conversión a la agricultura orgánica a través de unos cursos en INADEH y la asesoría generosa en bio-cultivo intensivo ofrecido por un voluntario japonés.  No demoró en poner en práctica su aprendizaje con tres camas de 10m2 a las que dedicó “12 horas al día”. Hoy todo su trabajo se basa en el bio-cultivo intensivo y la conservación de prácticas de la agricultura tradicional, incluyendo producción y conservación de semillas, siembra y cosecha según el calendario lunar, y la poda de frutales. Dice que es un trabajo generacional, para garantizar un futuro sano, pero también es una forma de pagar los pecados del pasado: “trato de enmendar todo el daño que hice como fumigador.”

Hojier siempre está dispuesto a compartir sus conocimientos y pasión por el bio-cultivo, visitando y dándole seguimiento a los proyectos en la región. Sugiere que toda persona interesada en la agricultura orgánica puede tomar cursos en INADEH, incluyendo como sembrar huertos urbanos en terrazas o balcones. 

El impacto de la pandemia

Al llegar la pandemia, de una vez la gente no podía ir a trabajar ni salir de la casa, y al depender de los ingresos de un trabajo diario y no tener ahorros, se presentó una situación muy difícil para los pequeños productores y familias de Las Lajas y la Comarca. Entre los extranjeros que viven en el área, se recolectó dinero para comprar y entregar víveres a las familias en Las Lajas. Cuando en unas semanas el gobierno empezó a entregar las bolsas de comida, los residentes de Las Lajas se encargaron de distribuir lo que aportaba Silke y los donantes a los más necesitados solamente y enfocaron sus esfuerzos en la entrega de víveres en la Comarca, ya que aún reciben poca ayuda del gobierno y el cerco sanitario no permite libre acceso a Las Lajas. De hecho, la entrega se hace en la frontera porque sin salvoconducto, nadie puede pasar. Aparte de comida, Silke manda semillas, plantones y plantas medicinales para que puedan seguir sembrando su propio sustento. Dice, “obviamente hay muchas más necesidades, pero uno hace lo que puede hacer dentro de su marco.” A través de este enlace de betterplace.org, las personas pueden donar y colaborar con este esfuerzo humanitario que “no podemos parar porque no tienen cómo ganar dinero ni qué comer.” 

Silke cree que las personas adultas tienen una gran responsabilidad durante este crisis de la pandemia de quitarle el miedo a los niños y fomentar la alegría de vivir en un lugar bonito rodeado de la naturaleza y la confianza en su propia resiliencia: “Viven sano, comen de su propio huerto. Espero que esto sea algo que nunca se les olvide.”

Enfatiza que es importante “no hacer proyectos de 4,5, 6 años: eso es muy poco.” Inculcar y mantener una vida sana es un trabajo de todas las edades y debe seguir por generaciones. Silke quiere mantener su enfoque en el proyecto en Las Lajas, pero espera que lo tuyo sirva como inspiración para que otras personas generen otros proyectos comunitarios de biocultivo y en caso tal, ¡Hojier se ofrece para cualquiera consulta! 

Participación pública:

Los participantes demostraron interés en desarrollar huertos caseros en terrazas, balcones, patios y terrenos baldíos de su comunidad. Se compartieron varios enlaces y contactos para seguir el intercambio de ideas y conocimientos. 

Videos de Lo Tuyo: